9 de cada 10 edificios, multados por falta de limpieza de los tanques

La mayoría de los inspeccionados por la Municipalidad tampoco tiene en regla las certificaciones de instalación de gas y Bomberos. La normativa exige limpiar los tanques una vez al año.

La falta de limpieza de los tanques de agua de los edificios de la ciudad de Córdoba y la falta de certificación de las instalaciones de gas son las principales infracciones que detectó la Secretaría de Control, Fiscalización y Convivencia Ciudadana de la Municipalidad de Córdoba, durante el año pasado, en distintos barrios de la ciudad.

El titular de dicha cartera, José Fernández, indicó que en 2013 se inspeccionaron 1.310 edificios ubicados en el Centro, Nueva Córdoba, General Paz, Juniors, Cofico, Observatorio y Alto Alberdi. La gran mayoría se encontraba fuera de regla.

El 86,3 por ciento de los edificios inspeccionados (1.131) no había realizado la limpieza anual de tanques de agua; mientras que 90,3 por ciento (1.183 edificios) no cumplía con el requisito de certificación de las instalaciones de gas mediante gasista matriculado y acorde a la ordenanza actual.

Según recomendación de Aguas Cordobesas, los tanques de reserva domiciliaria de agua deben limpiarse dos veces al año, preferentemente en invierno. La ordenanza municipal exige una limpieza al año.

El mantenimiento es indispensable para conservar la calidad de agua. Además, el tanque debe tener una autonomía de provisión de agua al inmueble de 24 horas y contar con una tapa que lo cierre herméticamente para evitar el ingreso de elementos desde el exterior.

“En todos los casos, los consorcistas fueron multados y se les dio un plazo para ponerse al día”, explicó Fernández.

Los plazos van entre los 15 y los 60 días, aunque desde la Municipalidad indicaron que, en ese tiempo, se realiza un seguimiento de las obras.

Las inspecciones las realizan entre 16 y 30 personas, indicó el funcionario municipal.

Cómo hacer la limpieza:

Primer paso. Cerrar la llave de paso de alimentación de agua al tanque de provisión de agua. Vaciar parcialmente el tanque, dejando una cantidad suficiente de agua que permita lavar el fondo, las paredes y la tapa. Cerrar las válvulas necesarias para aislar el tanque de la cañería de distribución interna. Limpiar el tanque cepillando el fondo, las paredes y la tapa. No utilizar ningún producto de limpieza, como detergente o jabón.

Segundo paso. Vaciar el tanque completamente y enjuagarlo varias veces con agua potable para eliminar los residuos acumulados. El agua de lavado y los residuos se deben eliminar por válvula de desagüe o mediante bomba de achique o balde, nunca por la cañería de distribución interna. Llenar el tanque hasta la mitad con agua. Agregar dos litros de hipoclorito concentrado comercial (lavandina) recién comprados por cada mil litros de capacidad del tanque. Este producto debe agregarse a medida que se va llenando la otra mitad del tanque.

Tercer paso. Verificar que la tapa no esté rota y que los burletes estén en buenas condiciones. Verificar que el caño de ventilación tenga colocado un mosquitero en su extremo. Dejar actuar el desinfectante durante al menos tres horas. Eliminar el agua clorada haciéndola salir por todas las canillas de la cañería de distribución, lo que permitirá su lavado y desinfección.

Últimos pasos. Llenar y vaciar el tanque varias veces, abriendo todas las canillas, de modo de eliminar el exceso de cloro. Llenar el tanque y ponerlo en servicio.

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