Más picaduras, y alacranes hasta en el Hospital de Niños

Este año, en ese centro de salud se atendieron 156 casos. La cifra duplica a la registrada el año pasado. Advierten de que hay presencia de alacranes en casi todos los barrios de la ciudad, y lo vinculan a problemas de higiene urbana y de saneamiento.

No es novedad que los alacranes en Córdoba se muestren cada vez más activos y actúen con mayor agresividad. Tampoco sorprende la multiplicación de denuncias sobre el hallazgo de estos arácnidos ponzoñosos en lugares poco habituales.

Ayer, por caso, La Voz pudo confirmar que en los últimos días se habían atrapado varios ejemplares dentro del Hospital de Niños de la Santísima Trinidad. Estela Giménez, empleada del establecimiento de Ferroviarios y Bajada Pucará y delegada de la Unión de los Trabajadores de la Salud (UTS), aseguró: “Hace unos días, maté un alacrán en el baño de la (habitación) 503”.

La dirigente gremial se quejó, además, “por la presencia de una rata en la sala de atención psiquiátrica desde hace bastante tiempo”.

Para la sindicalista es frecuente encontrar alacranes en el edificio sanitario de barrio Crisol, sobre todo en los plafones de las luces del cielo raso y en algunos resumideros del sistema cloacal sin rejillas de protección.

Aseguró, además, que “hay muchas cucarachas e itas (piojo de aves), por la cantidad de palomas” que anidan en los huecos de los muros del edificio y en los árboles.

Por su parte, Ruth Llebeili, médica pediatra del área toxicología del Hospital de Niños, no se mostró sorprendida por el comentario respecto de los alacranes.

“El escorpionismo es una enfermedad emergente endémica en la provincia de Córdoba; tenemos una de las tasas más elevadas del país, y los alacranes están por todas partes. No hay barrio o lugar a salvo de su presencia”, destacó la especialista.

En lo que va de 2016, sólo en el Hospital de Niños se atendieron 156 casos de picaduras a chicos, aseguró la profesional con estadísticas en la mano.

“La cifra es casi el doble de la que se registró el año pasado”, cuando se asistieron 95 accidentes de este tipo en el establecimiento pediátrico de Bajada Pucará, agregó Llebeili.

La médica culpó en especial al déficit general de higiene en la ciudad. “Los desbordes cloacales están a la orden del día, la basura se acumula por todas partes y por donde vayas hay basurales a cielo abierto. Además, no se limpian los baldíos y hay muchos espacios verdes donde no se cortan los yuyos ni se hace mantenimiento como corresponde”, señaló en tono de reproche y advertencia.

La toxicóloga aseguró que con el advenimiento del calor el escorpionismo se incrementa de manera sensible. “Estamos atendiendo dos y tres casos por día, y en el verano el riesgo de sufrir picaduras aumenta”.

Por esa razón, recomendó tener en cuenta las medidas de prevención para evitar accidentes de este tipo o disminuir el margen de sufrirlos.

En Córdoba, viven dos especies de alacranes. La que ocasiona el problema más serio es la Tityus trivittatus. Tiene un aguijón con una pequeña protuberancia.

Las picaduras ocurren con mayor frecuencia en baños, en cocinas y en lavaderos, pero también en jardines y hasta en dormitorios. Entre el 60 y el 70% de las mordeduras se registran en el pie derecho.

En el Zoo funciona el Centro de Zoología Aplicada. Allí se reciben alacranes a los que se les procesan las glándulas venenosas, que se envían al Instituto de Microbiología y Conservatorio de Vacunas Carlos Malbrán para la fabricación de suero antiofídico.

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